lunes, 26 de noviembre de 2012

La dictadura castrista no cree en religión


Máximo José García González

A las activistas de las Damas de Blanco, María de los Ángeles Rojas Pereira y Belkis Felicia Jorrin Morfa, les fue negado el acceso a la iglesia de Nuestra señora de las Mercedes en el Municipio Habana Vieja por oficiales del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE) cuando se encomendaban en misión de agradecimiento ante su altar, significaron que los represores Alejandro, Michel, Pérez Pérez y Reinier, las obligaron a regresar a sus hogares.

Las pacificas activistas que si son religiosas denuncian a la dictadura castrista por la falta de respeto a las iglesias católicas.  Rojas Pereira resalta que es impedida física de una pierna que gracias a las promesas hechas a esa milagrosa virgen no  ha perdido su pierna ¿Como este día no la dejarían cumplir su promesa?

Por otra parte Jorrin Morfa expresó que gracias a las encomendaciones hechas por ella a la virgen su sobrino hijo enfermo de sida y preso injustamente ha regresado a su familia y su salud marcha bien.

Resumen recordando que el Castro comunismo tubo años persiguiendo, marginando y reprimiendo a todos los religiosos de cualquier tendencia entonces es una hipocresía la autorización religiosa gubernamental.

Rojas Pereira reside en Estrella número 913 entre Sifre y Plasencia, Municipio Centro Habana, y además es activista del Movimiento Independiente Opción Alternativa (MIOA).  Jorrin Morfa reside en Belascoain número 306 entre San Miguel y San Rafael, Centro Habana, donde opera el Segundo Buró de Atención a Presos Políticos y Familiares y la Delegación del Movimiento Independiente Opción Alternativa (MIOA).

“Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacificas. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación”-Declaración Universal de Derechos Humanos,  Articulo 20

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