domingo, 25 de marzo de 2012

Ofensiva gubernamental contra los trabajadores por cuenta propia

Héctor Julio Cedeño Négrin

 


A solo unos meses de haber implementado, “tímidas reformas de apertura”, ya la tiranía Raulista, está activando las de cerradura. Tal parece que se enfrentan dos fuerzas antagónicas, la del bien y la del mal, pero las del mal, están prevaleciendo decisivamente, sobre las del bien. 

 

Este parece ser el resultado de las últimas medidas tomadas por los gobernantes, con el constante acoso contra los trabajadores por cuenta propia, que han obtenido sus licencias legalmente y realizado grandes esfuerzos para abrir sus negocios, pero no les permiten trabajar libremente, los inspectores y la policía. Han articulado toda una serie de disposiciones absurdas e impracticables, que les ahogan.

 

Para colmo de males, les han otorgado una serie de atribuciones a los gobiernos municipales, para que regulen el trabajo y estos individuos no tienen ni la más mínima idea de lo que significa gobernar. Lo primero con lo que se encuentran los cuenta-propistas es con la tremenda corrupción entre dirigentes municipales, inspectores y policías. No saben a ciencia cierta, si una negación, es una disposición legal o es un método de los entes estatales, para obtener ganancias personales, a través del cohecho.  

 

Entre los inspectores, yo personalmente conozco numerosos individuos que eran antiguos delincuentes. Unos se dedicaban a robar en las tiendas e integraban bandas de ladrones, otros se consagraban a la estafa, a través de las conocidas chapitas y otros diferentes métodos de extorsión, que han visto un filón en este tipo de trabajo. Siguen siendo los mismos extorsionadores y estafadores, que esquilman a los cuenta propistas, pero ahora no son perseguidos por los Jefes de Sectores policiales y resultan tipos respetados y hasta temidos por la población. Ser inspector resulta hoy una ocupación muy codiciada y su investidura les otorga mucho poder.

 

Los policías no se quedan detrás y extorsionan igualmente a los trabajadores por cuenta propia, sobre todo a los bici-taxistas y carretilleros. Dicen que esos artefactos afean el ornato público y estorban el tránsito vehicular, pero lo que verdaderamente afea el ornato, son los edificios derrumbados, sin reparación ni pintura, las aceras y las calles rotas y llenas de huecos, las alcantarillas tupidas, donde forman lagunas las aguas albañales y donde pululan los vectores de numerosas enfermedades y están diseminados por toda la ciudad. La hacen parecer un país del cuarto mundo, tan atrasado como los peores o ruinas arqueológicas de la más moderna civilización, como si ya estuviéramos en el año 2500 de la Era moderna.

 

Sé que al menos en la conocida 2da Unidad de la Policía, sita en Dragones entre Lealtad y Escobar, había en los últimos días, un elevado número de bici-taxis y carretillas, para el transporte de personas y venta de productos agropecuarios, que han sido decomisado por los entes gubernamentales, muchos de ellos, arbitrariamente.

 

Así pues, si usted se para en cualquier esquina de la Ciudad de la Habana pueden apreciar los constantes conflictos entre inspectores, policías y trabajadores por cuenta propia. A los vendedores ambulantes, les obligan a caminar constantemente sin detenerse, no pueden vender artículos que se vendan en las tiendas recaudadoras de divisas o las de pesos cubanos. Les dicen que son revendedores y son multados. No pueden vender manzanas por ejemplo, porque son productos agropecuarios, pero en Cuba no se cultivan. Los carretilleros que venden productos agropecuarios, no pueden vender manzanas porque son compradas en las tiendas.

 

Jesús Cordero Suárez, denunció que en horas de la noche, del día uno de marzo, cerraron varios parqueos de bici-taxis, en el municipio Centro Habana y no permitieron a sus dueños, trabajadores por cuenta propia, sacar sus vehículos para trabajar. Uno de los parqueos está en Galiano y San José y otro de ellos, en Galiano y San Rafael; “pusieron un policía de guardia para impedirlo y una guagua, para montar al que se resistiera, la chapa HTU 685”. “No se nos permitió salir a trabajar, ni siquiera sacar los vehículos que son de nuestra propiedad. Dijeron que eran órdenes superiores”. Jesús Cordero es el Secretario General del Sindicato Independiente de Bici-Taxistas. 

 

Otro trabajador por cuenta propia, William Cáceres, que es fotógrafo por cuenta propia. Fue detenido el día 28 de febrero a las ocho de la noche y despojado de su cámara fotográfica profesional y de otros equipos, cuando fotografiaba un incendio producido en una casa. La casa está situada en la calle Consulado entre Colón y Trocadero; “me mantuvieron más de veinte minutos en un vehículo policial, cerrado y lleno de humo, como para que me asfixiara. Dos esbirros uno nombrado Capitán Corrales y un tal Yeidi, este último con uniforme de la Seguridad del Estado. Fui conducido a la Unidad de Zanja, interrogado y maltratado por dichos individuos, que me robaron una cámara fotográfica, una cámara de videos, una mini grabadora, dos memorias flash, un filtro polarizador, cuatro baterías de infolitio y un flash Minolta. Uno de ellos se trasladaba en una moto marca Lifan, con placa HYS 097”. 

 

Las arbitrariedades contra los cuenta propistas, han convertido las calles de la Ciudad de la Habana, en un campo de guerra, entre trabajadores, inspectores y policías, incluso con violencia; “nos vendieron las licencias, carísimas, nos extorsionan y no nos dejan trabajar, para pagar los impuestos y gravámenes y hasta nos quieren obligar a sindicalizarnos, para que paguemos a los vagos, que no producen, no trabajan, ni nos defienden”, esto al decir de un carretillero, que asegura que no pagara las multas que le han puesto, ni las que le pongan.

 

hectorjulcene@yahoo.com


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