domingo, 6 de noviembre de 2011

Animales sueltos por las calles de Miramar

por Héctor Julio Cedeño Negrín

Periodista Independiente

 

31 de octubre de 2011

 

En las fotos Lázaro Yuri Valle Roca muestra las huellas del intento de ahorcamiento por agentes de la Seguridad del Estado.

 

En la mañana de hoy domingo 30 de octubre, me atacó un gorila, por una de las calles del Reparto Miramar. Eran alrededor de las diez de la mañana, cuando en la calle 24 entre 5ta y 7ma, se encontraba escondido. Al tratar de pasar, me embistió la fiera. Se trata de un gorila amaestrado, por la Seguridad del Estado y utilizado por la Sección 21, para atacar a los opositores.

 

Al simio lo nombran Volodia y tiene alrededor de siete pies de estatura y más de trescientas libras de peso, pero aquejado de linfangitis crónica, que mina sus extremidades inferiores y ulceras provocadas por problemas circulatorios. No posee mucha agilidad en sus movimientos. Es un gorila pesado y torpe, por eso lo pude evadir fácilmente, en su rabiosa embestida, para impedir que llegara, a la Parroquia de Santa Rita de Casia, situada en 5ta avenida y la calle 26.

 

El gorila estaba acompañado por otro animal, que no pude identificar adecuadamente, pero en la carrera que emprendí para librarme de ellos, me pareció que se trataba de un chimpancé. Estos mismos cuadrumanos, fueron, los que probablemente atacaron, el domingo próximo pasado, a mi amigo Lázaro Yuri Valle Roca y le provocaron, varios hematomas en el cuello y el pecho.

 

El ataque sobrevino, en una de las calles del Vedado, exactamente en Línea y 12. No se han reportado mordidas de estos animales, pero es posible que muerdan. Este antropoide, emite ininteligibles sonidos guturales, que pueden parecer palabras. Al escucharlo es posible que se haga usted esta pregunta; ¿El animal habla?

 

En verdad este gorila es de lo más cobarde, que existe entre las animales de la selva y que se encuentran sueltos por las calles de la Ciudad, pero cuando marcha acompañado de alguna otra sabandija, se envalentona y se vuelve agresivo. Este tipo de animal le tiene pánico a las pedradas, así que es recomendable, cuando se encuentre, usted por las calles de Miramar, adosar un par de lágrimas de San Pedro, a su equipaje, para defenderse de la alimaña.

 

La pedrada debe propinársele, exactamente en la cabeza, para neutralizarle rápidamente. Su animal acompañante, el que puede ser un chimpancé, escapará a toda marcha, al constatar la acción. Debe tener mucho cuidado, porque estos animales en diversas ocasiones, van acompañados de una manada de bichos, notoriamente oportunistas, ladrones y abusadores.

 

Le paso dos fotos de mi amigo Lázaro Yuri y las huellas del intento de ahorcamiento, que trataron de cometer los orangutanes. 


 


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