domingo, 8 de mayo de 2011

Tenemos lo que nos merecemos

por Oswaldo Yáñez

Bloguero y Periodista Independiente

 

A siete de abril del año de la inminente libertad para todos los cubanos

 

 

Ciudad de La Habana. Al parecer hay quien piensa que la dictadura castrista tiene la intención real de dar pasos limitados hacia un régimen democrático, yo estoy completamente convencido de que no es cierto, pero además resulta que el camino elegido es igual o más pérfido que el seguido en la actualidad, todo ello en caso de que pasara de ser una milonga otra más.

 

Hace tiempo que los dogmáticos Felipe Pérez Roque y Carlos Lage Dávila fueron incluidos en el plan pijama por actos indignos, todos sabemos que cualquier castrista podría seguir el mismo camino en cualquier momento por el sencillo hecho de que es imposible subsistir dentro del sistema sin incurrir en alguna ilegalidad.

 

Pero lo curioso es que la causa próxima de la defenestración de la pareja fue que coqueteaba con las propuestas del Ministro Desatinos, el plan que se le presentó a Carter, a la Iglesia y transmitido a parte de la disidencia es en esencia idéntico, mutatis mutandis, para poder ser presentado como propio, en suma no es sino otra estratagema para conseguir el fin último y primero, que los castristas no abandonen el poder ab in eternum.

 

Imaginemos que cumplen parte de lo propuesto y abren la posibilidad de la existencia de corrientes alternativas al partido comunista con la posibilidad de presentar candidatos a las Asambleas del Poder Popular y al Parlamento, para ello debería abrirse primero la tenaza de la contrainteligencia que les impide incluso reunirse.

 

Estas agrupaciones serían única y exclusivamente de corte socialista, tales como el Arco Progresista, auspiciado y apoyado desde España por el Partido Socialista Obrero Español, el del Iluminado Zapatero, ninguna partido o grupo identificada con los liberales, Partido Popular Europeo o los Republicanos estadounidenses se incluiría dentro de lo aceptable o permitido.

 

Continuemos la elucubración de que algunos consiguen ser electos y por consiguiente adquieren un paulatino poder, sigamos suponiendo que desempeñan su labor con eficacia y alguno es promovido hasta formar parte de un gobierno, todo ello es harto improbable por la sencilla razón que sólo con estas pequeñas modificaciones el sistema seguiría siendo inoperante y cualquier plan o actuación moriría antes de ser implementada en efecto.

 

Gracias al aparato de propaganda castrofascista, jaleado por la izquierda europea y americana se trataría de hacer ver que el castrismo está en transición a una democracia plena por lo que se lograría la posibilidad de la obtención de créditos internacionales, el levantamiento del embargo y las restricciones de viaje a los norteamericanos, lo que la tiranía anhela.

 

En medio de este intervalo, que demoraría años, es de suponer que aconteciera lo que todos estamos esperando, que finalmente los hermanos tiranos acudan a rendir cuentas ante el buen Dios, en esta disyuntiva caben dos posibilidades, la de que se elija a un hombre de paja controlado por la inteligencia castrista y perteneciente a la nueva hornada de elegidos o que se siga el plan y se nombre presidente al tuerto heredero.

 

En cualquiera de los dos casos nada impediría que una vez la falacia esté en marcha, los generales empresarios sigan controlando mi patria en cuanto a lo que la economía se refiere, las libertades de expresión y reunión seguirían cercenadas si las opiniones son contrarias a sus intereses, Internet continuaría censurada, las limitaciones a los viajes continuarían hasta que se cambiara la ley de ajuste cubano, en resumen, una seudo-democracia híbrida entre Rusia, Vietnam y China, el paraíso del socialismo, donde ninguna tendencia, idea u opinión de derechas estaría bien vista o permitida.

 

Si algún compatriota que se tenga por honrado quiere esto para su patria que se suba al carro, pero en mi modesta opinión no sería sino pasar de una tiranía castrista a otra socialista, un remedo de democracia, una entelequia, un descabellado intento de perpetuar un engendro en el que se hablará de libertad pero nadie podrá ejercerla con plenitud.

 

Que nadie piense que yo voy a caer en la trampa de defender una supuesta transición hemipléjica, ya esté implicado en ello el más insigne bloguero, disidente, expreso político o cardenal, no es tolerable que el divide et imperas que lleva recetándonos la tiranía sea aceptado de nuevo; porque esta es la prostitución suprema, seguir dividiendo, un plan que solo pueda ser aceptado por una parte, una estrategia que deje a la mitad de los nacionales y exiliados sin patria, sin bandera, sin dignidad, sin voz y sin resuello.

 

Yo ya he dicho y mantengo que venciendo todas las dificultades inherentes al objetivo, aplicando precisamente lo que la dictadura más teme, la unidad, nos agruparemos en torno a un líder que nos conduzca a unas elecciones libres y pluripartidistas de pleno, tras gobernar el breve periodo de transición abandonaría el sillón presidencial, para mí no hay duda, Biscet es el hombre que lo haría sin dudarlo un momento.

 

Es evidente que todos los planes de los servicios de inteligencia castristas están pensados para hacer de esto un imposible, pero se puede llevar a término si nos empeñamos en ello, los problemas son serios y diversos más no por ello insalvables, otros lo hicieron en disímiles países de una forma similar a esta.

 

Compatriotas, es preciso que nos detengamos a ponderar sobre lo que estamos haciendo, tanto dentro de la patria como fuera, una y otra vez caemos en la trampa del castrismo que propone algo para dividirnos en discusiones encarnizadas que no conducen a un resultado efectivo.

 

Cuando no es el embargo son las remesas, los viajes, los intercambios culturales en un solo sentido o lo que se les ocurra en ese momento, no somos capaces siquiera de ser lo suficientemente preclaros para plantarle cara a esta situación recurrente y aplicar el sentido común aparcando el sentimiento solo por un instante.

 

Les pondré un ejemplo, Las Damas de Blanco, Oswaldo Paya y Oscar Elías Biscet están siendo propuestos para el Premio Nobel de la Paz, nadie ha sido tan generoso para renunciar a su postulación a favor de los otros, pero es que ni siquiera hace falta, lo que habría que hacer es presentarlas de manera conjunta para tener siquiera una posibilidad plausible de que el galardón fuera otorgado, espero y deseo fervientemente que alguien lo haga, de lo contrario antes se lo darán al tirano por saber mantener desunido a su pueblo.

 

Me veo en la obligación de recordar de que a pesar de que se ha dado por concluso el proceso de excarcelación todavía hay injustamente encarcelados, por cierto un par de los desterrados, al menos, colabora con la DGI por si a alguien le interesa saberlo, si todo va como espero les podré dar hasta sus nombres en breve, muchos de los confinados en las ergástulas deberían estar libres y todos lo sabemos.

 

Tampoco olviden mientras discuten que muchas mujeres deben abrir sus piernas o ponerse de rodillas, muchos hombres se bajan los pantalones, muchos padres lloran al ver partir a sus hijos a resolver en la calle vistiendo apenas un hilo, demasiados son instruidos con cargos absurdos, e incluso muchos buscan justicia sin encontrarla, de la punta de Maisí al Cabo de San Antonio el sufrimiento es demasiado crudo, ténganlo bien en mente, incluso a los que ya perdimos.

 

Todas y cada una de las agrupaciones y partidos del exilio y del insilio deberían reunirse y establecer un único objetivo común, algo que pudiera conseguirse, no una utopía, sino algo que fuera factible de ser arrancado de las garras de la dictadura.

 

Si todos decidieran, por citar uno, dedicar todos sus recursos y esfuerzos en conseguir la libertad de expresión y asociación plena y no como letra muerta en la actualidad, realizando acciones comunes, eligiendo un único vocero, un representante ante la opinión pública internacional y ante sus compatriotas, el primus inter pares.

 

Eligiendo la política del máximo común múltiplo, sumar en vez de la de máximo común divisor empleada por la tiranía durante más de diez lustros y si el exilio encontrara la inspiración necesaria para aparcar los diferendos que los castristas provocan y apoyar plenamente el intento, entonces compatriotas, estaría hecho, el resto vendría de seguido.

 

Porque yo no creo que seamos incapaces de tener la generosidad de aplacar nuestro afán de protagonismo en el grado necesario, me niego a pensar que nuestros propios intereses nos impidan acallar el odio atesorado justamente por tanto años, debemos ser capaces de juntarnos por lo que indiscutiblemente nos une, agrupa, cohesiona y convence, que la libertad de la patria deje de ser un sueño, entonces gritaríamos a los cuatro vientos con fervor sostenido, tenemos lo que nos merecemos.

 

La gente cree de buena gana lo que quiere. Fere libenter homines, id quod volunt, credum.

 

¡ZAPATA VIVE!


Imprimir Pagina Sphere: Related Content

No hay comentarios.: