domingo, 30 de enero de 2011

El síndrome de ‘WikiLeaks’

por Héctor Julio Cedeño Negrín

Periodista Independiente

Prensa Independiente de Cuba

 

20 de Enero de 2011

 

Foto: Héctor Julio Cedeño Negrín

 

Cualquier observador medianamente objetivo, apreciaría, que las revelaciones de WikiLeaks, merecen ser colocadas en las intersecciones de tres vías, como eran colgadas algunas noticias, en tiempos del Imperio Romano, salvo aquellas que pongan en riesgo, vidas de seres humanos. Las informaciones que aparecían, en tales confluencias carreteras, se las llamaba “tri-viales”, por aparecer en los sitios, donde convergían tres vías o caminos y podían tratar temas baladíes, tales como, la perra de La Emperatriz, ladró a la media noche, el guanajo del Emperador, salió a guanajear en la mañana o la bufona de la corte, se siente aburrida ¡No se a burra pues! Cuestiones intrascendentes, como ha perdurado en su significado, la palabra ‘trivial’.

 

Pero en Cuba no crea que es tan simple, frecuentemente escucho conversaciones o me pregunta un amigo o algún vecino, sobre lo que es o lo que significa, WikiLeaks y verdaderamente, no tienen ni la más remota idea de lo que se trata. Un WikiLeaks, pudiera ser, para cualquier ciudadano de a pie, bien, una nueva especie animal, descubierta muy recientemente por estudiosos de la biología o un baile típico desconocido y originario de algunas de esas pequeñas islas, con la que Cuba ha fomentado relaciones últimamente e incluso, una enfermedad contagiosa recién descubierta y trasmitida por  cucarachas, tan abundantes en el área y que aún se desconocen sus pormenores y consecuencias.  

 

Un elevado por ciento de la población cubana, vive tan ignorante de la Internet, que maravilla y desconocen completamente, lo que es un sitio, una página Web o lo que son los blogs y de que se trata Facebook, Twitter, Skype, FiveSpace o cualquiera otro de los vocablos, en uso, rehúso y hasta en desuso, en el mundo de hoy, con relación a ese tema o quizás, nunca ha sido escuchado. En cualquier momento puede aparecer un Wikileaks Gonzáles o una Wikilaika. La desconexión de los cubanos de la, red de redes, es cuasi total.

 

Estas palabras son popularizadas en la actualidad nacional, por las descomposiciones cotidianas de la ‘Mesa Recontratonta’ de la televisión cubana, inverosímil  y sumamente mentirosa y falaces también, los que exponen en ella ó por los aburridos libelos amarillísimos, impresos en la isla y que se circunscriben exclusivamente, a los chismes ajenos, atribuidos especialmente a diplomáticos norteamericanos, pero que ocultan los que hablan de los gobernantes de este país. Como si los diplomáticos de Cuba, no se dedicaran exactamente a lo propio y hasta lo impropio, incluido el espionaje, el chantaje, la organización de guerrillas y otras atrocidades, incluyendo el asesinato. Recordemos el caso por el que fue expulsado Oscar Fernández Mel, como Embajador en el Reino Unido de la Gran Bretaña y el fallido asesinato por “Pistoleros Diplomáticos” cubanos, del ex -Mayor de la Seguridad del Estado, Florentino Azpillaga.

 

Eso se puede constatar, además, por las frecuentes revelaciones de antiguos funcionarios cubanos, desertados, que hablan de diversos temas, entre ellos hasta de los cuernos, que le han puesto al sátrapa desvencijado, chapados en oro 22 y con charnelas flexibles y los chismes de los que conversaban, en sus picnic, pasaditos de tragos, los Lage, Pérez Roque y los otros etc. Ocurre que los chismes de diplomáticos cubanos y de otros funcionarios de diverso rango, son chismes de poca monta y  peor alzada y ningún, Julián, se interesaría en ellos. Nadie procura pagar un dólar por alguna de sus fábulas o a pocos interesa, algo que si está muy de moda, en la avidez informativa y ‘chismorreica’ del mundo occidental. Se dice que Wikileaks, prepara otra bomba, esta vez sobre el “Secreto bancario” en Suiza y sus conexiones fraudulentas, estén preparados por si se filtra algo, de los hermanos tiranos y su cohorte familiar.

 

Un barco francés, cargado con mil seiscientos kilómetros de cable, de fibra óptica, para conectar Cuba a la red de redes, según se dice, a través de Venezuela, se hace a la mar. Tendrán que tener mucho cuidado porque si el buque toca primero, puerto cubano, es muy posible que se convierta en un negocio y vendan la mitad del cable en el mercado negro, antes de tenderlo por el fondo marino del Caribe y al final  resulte demasiado corto para el tendido. Veremos el producto, del antro que elucubran, los ingeniosos ingenieros de la censura, made in Cuba.


Imprimir Pagina Sphere: Related Content

No hay comentarios.: