lunes, 16 de agosto de 2010

La redada del jueves 5 de agosto

por Héctor Julio Cedeño Negrín

Periodista Independiente

Prensa Independiente de Cuba

 

7 de agosto de 2010

 

Los esbirros a sueldo de la dictadura castrista están bravitos, porque perdieron la javita del estímulo del mes de julio. Verdaderamente, estaban comiendo de lo que pica el pollo y no supieron prevenir las manifestaciones del día trece, aniversario dieciséis del hundimiento del “Remolcador 13 de Marzo”. La acción fue tan resonante, que se quedaron reducidos a la burla estrepitosa, en pleno Vedado y en Galiano y Malecón, en el antológico barrio de Colón, ese día, se les puso el hígado a la vinagreta.

 

La manifestación del 13 de julio de 2010, los dejo pasmados, patidifusos y hasta petrificados, eso demuestra que los segurosos han perdido efectividad para penetrar los grupos opositores. En esta ocasión no consiguieron, ni la más mínima información y el grupo actuante ya no fue tan pequeño, fueron burlados completamente. Un colectivo así, en una zona más populosa, se habría incrementado rápidamente y se le hubiera sumado parte de la población espectadora. Claro, esto habría sido, si los organizadores de la acción, en vez de dedicarse a promover a sus organizaciones respectivas, se hubieran enfocado en condenar, el crimen de la dictadura o sea el asesinato de los pasajeros del “Remolcador 13 de Marzo”.

 

Una de las deficiencias de las que adolece el movimiento opositor cubano, es el sectarismo, tanto en la oposición interna, como la externa, cada uno promueve a su organización. Esa táctica es divisoria, le resta efectividad a la lucha y le conviene a la tiranía, por el aquello de, divide que vencerás. Y no me refiero a la unanimidad, de la que ciertamente soy un pertinaz enemigo, las que son dos cosas, totalmente diferentes. Los comunistas, que son ladinos y calculadores, la emprenden enérgicamente contra el sectarismo, así por ejemplo Lenin siempre lo criticó acerbamente, Stalin, fue mucho más agudo, mataba simplemente a los sectarios, ese fue el caso de León Trotsky,  asesinado por sus  agentes en México. Nosotros debemos ser, mucho más inteligentes, evitando promoverlo. Lo que debiéramos hacer, es promover la causa o la acción específica, en primer lugar  y no la institución contestataria en sí, eso no quiere decir que no usemos un cartel con el nombre de las formaciones participantes, sino que el cartel  principal y el más grande y prominente, debiera proclamar el acto. En este caso, nuestra condena al hundimiento del remolcador, algo que allí no se observó.

 

El jueves 5 de agosto, día del “Maleconazo”, se las quisieron desquitar y realizaron, una redada masiva de opositores, en diversos lugares de la Ciudad de la Habana, incluso en el interior del país. A un grupo, nos apresaron, en las inmediaciones de la Sección de Intereses de los Estados Unidos de América, a otros en otras zonas de la ciudad, pero como decía un colega, fueron erráticos palos de ciego. Detuvieron personas que jamás participan en acción contestataria alguna, ni por simple casualidad. Tomaron el pequeño Parque de Calzada y K, donde se reúnen quienes son citados a las entrevistas, en el Consulado Estadounidense, pero ni ellos mismos saben porque lo hicieron. 

 

Nos interrogaban tratando de adivinar y confieso que me divertí de lo tontos que son, le dije a un Oficial que decía ser el Mayor Rubén de la Sección 21, negro por demás, ustedes tiran piedras para ver si golpean  a alguien, están totalmente perdidos en el páramo. Me reí de lo lindo, después de todo son una sarta de imbéciles. Con esas tiñosas son con las que cuentan, Fidel y Raúl, los compadezco. Pero aun no se han ganado la javita del mes de agosto, nosotros le ganamos la de julio, pero agosto tiene treinta y un días y hay tela por donde cortar. Ellos que nos tildan de mercenarios del Imperio, no son más que limosneros de una dictadura en ruinas.


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