lunes, 9 de agosto de 2010

Injusta detencion y golpiza contra participes del Concilio Cubano

por Sergio Pastor Martínez Carrazana
Periodistas Independiente

3 de Agosto del 2010



Ciudad de la Habana. El 31 de julio de 2010, el Presidente del Frente de Línea Dura y Boicot Orlando Zapata Tamayo (FLDBOZT) Hugo Damían Prieto Blanco, informó que este día, a las 9:50 AM, reiteradamente fue aprehendido de modo injusto y violento, por agentes del Departamento de Seguridad del Estado (DSE), mientras circulaba pacífico y legalmente en la capital en un auto particular ,acompañado de los opositores nombrados Lazara Bárbara Sendiña Recalde (Vicepresidenta de FLDBOZT), Carlos Alexander Borrego Galardy (chofer), Tania Maceda y Juan Carlos González Leiva, quienes tienen el noble propósito de organizar internamente el Concilio Cubano, lo cual precisamente intentaban fomentar en esta fecha. Pero fue saboteado vejadora e indignamente por las autoridades.


Refiere Prieto Blanco, de que fue torturado canallescamente por el DSE desde el mismo inicio de la detención. Recibió nuevas golpizas que lamentablemente han agravado sus dolencias en todo el cuerpo de las otras palizas injustificadas que le han propinado en otras ocasiones, además de ofensas, calumnias y amenazas ejecutadas por dicho órgano. Violando así por miríada, las disposiciones internacionales de derechos humanos e incluso las leyes gubernamentales.


Relata el líder, que mientras transitaban armoniosamente por el Municipio Víbora, fueron interceptados abruptamente por auto Lada, de color rojo, con matrícula particular, en el cual se transportaban cinco Agentes del DSE impidiéndoles continuar la marcha.


Cuando los dos autos quedaron detenidos, se apeó de inmediato un represor, gritando que “esto es personal” con Hugo Damían. Los agentes se abalanzaron hasta el vehículo y lo sacaron con pleno uso de la fuerza, usando técnicas inmovilizadoras, rápidamente le impusieron con saña las esposas. La víctima aprovechó y comenzó a manifestar altisonante “que vivan los derechos humanos”.


Prosigue el afectado, que lo lanzaron de cabeza dentro del carro policial. Dos agentes se sientan en los asientos delanteros, y los tres restantes se introducen con el detenido en el trasero, reiniciando la circulación del mismo. Los aprehensores no perdieron tiempo para encaramarse cruelmente arriba de él, propinándole golpes por doquier y espetándole diversas ofensas vulgares y amenazas, destacando los represores “que no permitirán el Concilio Cubano.


El opositor Borrego Galardy, preocupado por el incierto destino del presidente, encendió con prontitud el motor y comenzó así una dramática persecución, esta vez al revés. Transcurridos un aproximado de diez minutos de teatral seguimiento por la misma barriada, ahora fueron estos obstruidos intencionalmente por otro auto Lada, de color blanco, conducido por un agente, también del DSE, comenta Sendiña Recalde.


Asegura, que entonces a él también lo bajaron forzosamente de su transporte, e igualmente lo golpearon, lo maniataron, lo amenazaron y lo introdujeron en el auto que conducían a Hugo Damían. En ese momento había siete pasajeros en tan pequeño espacio. Hacinados, y Hugo Damían en el piso del carro.


Continúa alegando, que uno de los represores, mientras le golpeaba indiscriminadamente el rostro a Hugo, le manifestó a él que su presidente, refiriéndose a Hugo, era un cobarde, confesándole a su vez de que el DSE fue el responsable de romperle su vivienda a cabillazos , ese día aguantó golpes, le pisamos –en el pavimento– la cabeza y no hizo nada.


Asegura Hugo Damían, que se quejó de los maltratos que recibía, alertando a los represores que lo estaban asfixiando y con peligro de sufrir un infarto. Sufriendo dichos oprobiosos tratos, y en la incomodísima posición a que estaba sometido, llegó a Pedir que le dieran un tiro en la cabeza. “No, con un tiro no sufres, esto (los maltratos infligidos) es para que sufras y aprendas a respetar al comandante”, le comunicó uno de los captores.


Terminado momentáneamente el doloroso recorrido, aproximado la 11:00AM, nos depositaron en la Estación policial de 21 y C, en el Vedado. Sitio donde al entrar a empujones, me incrustaron despiadadamente la cabeza contra la pared, y me obligaron arrodillarme encima de una tubería, en una esquina del local. Uno de los policías vil y reciamente me apretó los testículos, y acto seguido me pegó irritado en la cara. Un oficial del Ministerio del Interior presente, le ordenó a su agresivo colega que en la Unidad no le diera golpes, orden que afortunadamente acató.


Luego en el parque del citado cuartel, me encerraron herméticamente solo en un auto, bajo el potente sol del mediodía. Me mantuvieron en el piso y con las esposas apretadas en la espalda, haciendo más intenso e insoportable el dolor y el sufrimiento inhumano que me ocasionaron, precisó Hugo.


Concluida dicha sección torturante, me trasladaron para el calabozo de dicha cárcel. En el mismo aguardaba un ciudadano en calzoncillos, aparentemente detenidoy bebiendo ron de una botella que poseía en la celda. Este sujeto, además de ofrecerme un trago, comenzó a hablarme de temas inquietantes. El cual tenía colgado su pantalón del uniforme de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR). Sin dificultad, rechacé dialogar con este raro personaje. Claramente me percaté del chapucero montaje policial.


Transcurridas un rato, esta vez sin emplear violencia contra mi persona, tres uniformados de la PNR me trasladaron en un patrullero para la Unidad Policial del Municipio Cotorro. En citado cuartel, pedí asistencia médica, aquejado por severos dolores, pero me la negaron. El DSE me amenazó con prisión domiciliar, y que no van a permitirnos (FLDBOZT) manifestaciones en las calles y mucho menos con carteles y consignas antigubernamentales, así como me recalcó que el DSE no responde por lo que les suceda en las calles.


Permanecí encarcelado hasta el siguiente día, 1ro de agosto, hasta que finalmente fui regresado a mi hogar en el Municipio Lisa, en una patrulla vigilado por tres uniformados. Me entregaron mi identificación y me liberaron por el momento.


Por otra parte los defensores de derechos humanos: Sendiña Recalde, Tania Maceda y González Leiva, Atestiguan que cuando aprehendieron a Borrego Galardy, ellos fueron conducidos por el DSE hasta el cuartel Villa Maristas. A los tres igualmente los dejaron dentro del auto expuesto al sol por espacio de dos horas. Seguidamente fueron regresados al lugar donde estaba parqueado el carro Borrego Galardy.


Permanecieron esperando aproximado una hora. Llegaron los policías con Borrego Galardy maniatado. Un represor le quita las esposas y le ordena que a sus hermanos los mueva en su auto hasta la vivienda donde residen: Tania Maceda y González Leiva, en el reparto Mónaco, donde liberaron a estos y a Sendiña Recalde. Mientras que a Borrego Galardy lo volvieron a conducir hasta 21 y C ,donde fue interrogado y amenazado por el DSE, y liberado en horas de la tarde del día 31.


Señala Sendiña Recalde, que al amanecer el 1ro de agosto, y al ver que su esposo Hugo no era liberado, y aprovechando la presencia solidaria de diez activistas del FLDBOZT, y la disposición voluntaria de los mismos de ir a Villa Maristas para exigirle a las autoridades responsables la liberación del líder, se dirigió con el grupo hasta el centro de detención de la policía política.


En el lugar el oficial de guardia afirmó que no lo tenían arrestado allí. La opositora le aclaró al agente, que si no le informaban donde lo tienen recluido en 24 horas lo declaraba como desaparecido tras el secuestro policial.


El grupo fue abordado por un agente del DSE en el Cupet, ubicado en Santa Catalina. El agente le aseveró que su esposo estaba detenido en la PNR del Cotorro y que sería liberado en su casa ese mismo día, lo que fue cierto, concluyó.


Imprimir Pagina Sphere: Related Content

No hay comentarios.: