lunes, 26 de julio de 2010

Hasta los gorriones roban

Basado en un hecho real

 

por Gaudelio Jiménez Rojas

Fundación Elena Mederos de Cuba

Centro de Información y Documentación

 

19 de Julio del 2010

 

Estando de visita en casa de unos amigos, cuyo nombre me reservo porque siendo yo opositor pudiera perjudicarlos, la dueña de la casa se nos acercó sonriente y contó la siguiente anécdota, que sucedió en su vivienda:

 

Existe un GORRION, ave pequeña ya conocida por la familia; por, diferentes marcas en su plumaje que se había ROBADO; la jaba de nylon del pan con algunas migajas, que se encontraba en la cocina” aquello nos asombró: HASTA LAS AVES ROBAN EN CUBA.

 

El ROBO se ha generalizado en la población cubana, obligada por la mala paga que el GOBIERNO IMPUESTO CUBANO realiza; aparentemente en todas las entidades estatales, en mi País recibe varios nombres: COMPLETO, EXTRA O LA LUCHA.

 

El Gobierno la ha sacado lascas al tener a muchos cubanos obligados a tener una vida oculta; aún en contra de su voluntad, la realidad es que como diría un boxeador:  EL ROBO ES EL ROBO Y SIN ROBO, NO HAY ROBO. Resumiendo este mal, ahora se descubre porque el General Raúl Castro mandó a detener la ola de despidos e inspecciones en los Centros de Trabajo, no era tan ingenuo su hermano Fidel; sabía de este mal, y lo aprovechaba.

 

Sabía que este era su apoyo o ancla para mantener su sistema tiránico vivo, no le importaban las pérdidas, al final este en su mayoría sería el verdadero salario de estos humildes trabajadores, que tratan de llevar el sustento a su familia a expensas de caer presos y esto es suficiente para mantener la mente ocupada. Nada, que sino realizas negocios o ROBAS A QUIEN TE ROBA no eres cubano.

 

El cubano trabajador normal; padre de familia ó madre de familia,  sobre los hombros del cual está la manutención de su familia y la obligación moral de proveer su alimentación, calzado, vestuario y otras necesidades básicas; ESTA OBLIGADO. a realizar lo que sea necesario para cumplir con su sagrado deber.

 

Sin importar el riesgo, sin hora, sin lugar, ni día; asume su responsabilidad, a cuenta de su más preciado tesoro: SU LIBERTAD.

 

Como dice un viejo refrán popular, muy conocido en Cuba: “LADRON QUE ROBA A LADRON, TIENE CIEN AÑOS DE PERDON”.


Imprimir Pagina Sphere: Related Content

No hay comentarios.: