domingo, 20 de junio de 2010

Los torturadores le niegan el permiso al Relator de la ONU para inspeccionar la isla

por Héctor Julio Cedeño Negrín

Periodista Independiente de Cuba


14 de Junio del 2010


Los campeones mundiales y olímpicos del martirio, le negaron la entrada en el país, al Relator Especial Contra la tortura de la Organización de las Naciones Unidas y del Consejo de los Derechos Humanos, algo muy lógico, sabido, conocido y esperado. La invitación previa, al Señor Manfred Nowak, fue toda una farsa, bien elaborada, analizada y ejecutada, de las que acostumbra a realizar frecuentemente, la dictadura castrista que maldice a Cuba. Ahora se aparecen, después de años de espera y gestiona, con que no podrá programarse la visita, antes de que termine el mandato del funcionario, en el próximo octubre. Porque verdaderamente, tantas y tantas cosas tendrían que transformar y acondicionar, para tener, mínimamente las condiciones necesarias, en vista de satisfacer dicha inspección, que resultaría materialmente imposible de lograr. Y que ellos además, fueran capaces de permitir, un examen por demás, que abriría las críticas contundentes y los señalamientos arrolladores contra el régimen dictatorial. De los que dicen ser, los más respetuosos defensores de los derechos humanos en todo el planeta, como expresan ellos mismos, al hablar del tema, “Los derechos humanos que defendemos”, que son verdaderamente, los inhumanos.


Hace un par de años, escuché decir, que estaban montando servicios sanitarios en ciertas prisiones, les estaban poniendo azulejos en las paredes, tazas, duchas y otras facilidades, que en las prisiones de la Cuba actual, nunca se habían visto. Supe además, por un pariente que trabajaba en cuestiones de topografía, que se venían realizando algunos levantamientos topográficos, en varias cárceles, para crear condiciones adecuadas en varias de estas instalaciones. Así me dijo, el familiar, que la prisión de Quivicán, por ejemplo, tendría que ser clausurada, por no poseer las condiciones mínimas imprescindibles, para albergar reclusos. Esto debido a la extrema humedad de sus paredes, a las filtraciones en épocas de lluvia y otros problemas, graves, que presenta la instalación carcelaria.


Siempre fui muy escéptico sobre el particular, porque son tantos y tantos los reclusorios, que habría que transformar e incluso clausurar, que difícilmente el régimen, destinaría los recursos necesarios y suficientes para acometerlos. Recuérdese que en Cuba existen más de doscientas prisiones, en la mayoría de las cuales los recluidos se encuentran hacinados, en condiciones de superpoblación. La sola permanencia en tales lugares, constituye un método de tortura y no solo contra los presos, si no también contra sus familiares, que en muchas ocasiones deben viajar cientos de kilómetros, en precarios transportes, para visitarlos y muchas veces demoran varios días para el traslado en el recorrido de ida y vuelta, durmiendo en terminales o en matorrales, en penosas condiciones, ya que los hoteles existentes deben ser pagados en moneda convertibles, en las que no pagan, los exclusivos empleadores gobernantes y que son de muy difícil adquisición por parte de la población, sumado a esto, los altos precios que cobran las instalaciones hoteleras.


Probablemente, la pretensión del gobierno cubano, con respecto al relator contra la tortura, era que este aceptara visitar las prisiones que le propusiera el régimen. Como el Señor Nowak, expresó, que el escogería libre y soberanamente los centros a investigar y se reuniría además, con los familiares de presos comunes y políticos e igualmente con opositores que redactan miles de denuncias por las pésimas condiciones carcelarias y con todas las personas, que considerara necesarias, para la realización de su trabajo, comenzaron a ponerles diversos impedimentos, hasta desembocar en el presente desenlace, que hoy tiene lugar.


Hubo una ocasión, en que ante una inspección sobre derechos humanos, liberaron miles de presos y de cierta forma vaciaron muchas prisiones, pero en la actual coyuntura, con una situación crítica para la dictadura y con el tremendo descontento popular y hasta con las carencias del momento, es imposible evacuar las cárceles, cuando precisamente Raúl, las está rellenando. El cínico de turno, Bruno Rodríguez Parrilla (diplomático a la carrera), mintiendo por la región Europea y a nombre del Dinorex, como lo hicieron en su tiempo, el tocayo Roa, canciller de la indignidad, Isidoro Malmierca, Robertico Robaina, Pérez Roque, etc., expresando las mismas falsedades de antaño, ahora modernizadas, las mismas que utilizaron todos los demás. Tratando de asesinar, de todas formas y maneras, a la Posición Común europea, que tanto ha servido para presionar a la satrapía, matarla con la complicidad de Moratinos, casi amoratado por el desatino. Trata igualmente de cambiar el sentido de la realidad, culpando prácticamente, al relator especial, contra la tortura, del imposible interpuesto, por la dictadura cubana, que escenifican los dictadores, sus títeres y titiriteros.


En fin, si ellos son incapaces de demostrar lo contrario, todas nuestras denuncias expresadas y fundamentadas deberán ser tomadas como verdaderas y aceptadas por los organismos internacionales de lucha por el respeto de los derechos humanos.

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