jueves, 29 de abril de 2010

Un SOS por Clara

por Dania Virgen García

Periodista Independiente

(Escrito antes de ser privada de su libertad)

 

20 de Abril del 2010

 

 

La Habana. Tal vez por ser madre como ella, me impresionan tanto la situación de Clara, las injusticias médicas que ha tenido que soportar y todo lo que ha sufrido desde hace varios años en medio del más terrible desamparo.

 

Clara Camacho Castillo, reside en el municipio capitalino San Miguel del Padrón.  Es madre de tres hijos, todos los cuales tienen problemas de salud. Su hija, Madelin Santana Camacho, de 19 años de edad, es una adolescente obesa, con colesterol alto y antígeno positivo.  Se le detectó Hepatitis B durante el embarazo. Su esposo la contagió y la abandonó antes del parto. Madelin temió que también la hubiera contagiado con el SIDA. Hizo un embarazo con riesgo. El feto no cogía peso y ella vomitaba mucho y tenía la hemoglobina baja. A estas alturas, sigue sin  tratamiento.

 

No se le ha dado curso a su caso en el Municipio de Salud. Su hija, Maura de la Caridad Santana Camacho, actualmente con nueve meses de edad,  presenta asma desde los 7 meses. Tampoco tiene tratamiento.  Un día, Madelin fue al Hospital La Balear en  San Miguel del Padrón, y la doctora Ana Gloria, le tiró una placa a la niña que según la doctora, arrojó que tenía problemas en los pulmones. Le mandó antibióticos, Ampicillin con Prednisona,  sin hacerle la prueba y la niña empezó a tener reacción  alérgica y por poco se muere. A los 4meses le pusieron la vacuna contra la Hepatitis, DPT, HIB. Desde el 9 de septiembre de 2009, no le han puesto más vacunas porque la niña hace reacción de vómitos y de diarreas hasta deshidratarse. La delegada del Poder Popular amenaza a Madelin porque no lleva la niña al médico.

 

Madelin no puede darle pecho a la niña y le dieron leche maternizada por tres meses, pero no existía Pediatra para renovarle la dieta de leche en todo el municipio, ya que la doctora en pediatría estaba de vacaciones. Recorrieron varios  municipios de La Habana para poder conseguir  la leche.

 

Si a Madelín los médicos del hospital Pedro Borrás le hubiesen puesto la Gamma hubiera podido darle el pecho a la niña, pero para sacarla del hospital hubo que ponerle suero de Dextroza. La atención en el parto de Madelin en el hospital Hijas de Galicia, del Municipio 10 de Octubre, fue pésima.  Los análisis se le hicieron a los 6 meses y todavía está en espera del resultado por la posta médica.

 

La otra hija menor de Clara, se llama María Carla Ramos Camacho, y tiene 7 años de edad. Nació bien, pero a los  3 meses hizo disminución del tono del llanto y el apetito. La madre acudió a varios especialistas en La Balear, el Neurológico del Vedado, pero no encontró solución a los problemas de la niña. La madre, según los médicos, estaba loca.  Clara, preocupada por la niña, no desistió y fue a ver a una doctora llamada Tania a su casa. La doctora Tania demostró interés, le diagnosticó  falta de aire y la remitió a La Balear.

 

La doctora que la recibió le dijo que no tenía nada. Ante la insistencia de la madre, la doctora  le indicó una placa  para convencerla de que la niña se encontraba bien. Al ver la placa, sin decirle nada a la madre, fue personalmente a donde estaba el técnico de rayos x y ordenó repetir la placa pues se preocupó al ver el volumen del órgano. La niña fue ingresada en terapia intensiva con cámara de oxigeno y atención por cardiología. El doctor Teófilo le puso tratamiento y remitió a Carla para que le hicieran un electrocardiograma, con mal pronóstico. A los  siete días la pasaron para la sala, pero luego de cinco días en la sala, por la mala higiene del lugar, Clara temió que la niña se pudiera contagiar con alguna bacteria y se la llevó del hospital.

 

Fueron a parar al Hospital Pediátrico William Soler, pero no la quisieron atender. Clara advirtió que no se iba para su casa sino para la Plaza de la Revolución. Entonces los médicos se asustaron y la ingresaron, luego que estuvo en un pasillo con su hija enferma hasta la madrugada en un pasillo tirada con su hija enferma hasta la madrugada. La niña no pudo tomar leche hasta que la atendió el pediatra a la mañana siguiente.

 

Estuvo 19 días con tratamiento intensivo: Captopril, Digoxina, Furosemida, Asa, Potasio, L-Carnitina Solución 30% dado por el cardiovascular, Dilatrened 25%. Cuando le dieron el alta, encargaron a un médico de su municipio para que atendiera el caso. Pero casi nunca se encontraba presente cuando se le necesitaba.

 

Tampoco había farmacias en el municipio para rebajar por gramos los medicamentos, por lo que tenía Clara que acudir a La Balear para pedir de  favor en el hospital que se los rebajaran. Así estuvo Clara hasta que aprendió por un médico que la enseñó a rebajarlos. En la actualidad estas rebajas de las formulas por gramos las hace ella en su casa.

 

Varias veces han ido inspectores a ver las condiciones en que viven Clara, sus hijas y su nieta. No tienen ayuda de ningún tipo. Clara no puede trabajar ya que la niña tiene balón de oxigeno. No le dan medicamentos gratuitos ya que según la doctora Liliana, directora del hospital Bernardo Pose, ella vendía las medicinas de sus hijas  “porque eran muchas”. Clara tiene una chequera de 275 pesos en moneda nacional para mantener cuatro persona enfermas, pagar la electricidad y comprar la comida.
 

 


 

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