lunes, 29 de marzo de 2010

Otro crimen impune contra las Damas de Blanco

por Miguel Amado Reyes Fonseca

Periodista Independiente y Director

Buro de Prensa CAPPF/CDHD

 

18 de Marzo del 2010

 

En la foto de izq. Ana Iris Vega Rodríguez, Reina Luisa Tamayo (Madre del mártir Orlando Zapata Tamayo), María Crispína García Manzano, Petra Serafina Díaz Castillo  y Maylisis Abrantes Muños

 

Según comunicó la activista de derechos humanos, Ana Iris Vega Rodríguez, el pasado día 15 de marzo en horas de la tarde fue acosada y amenazada por un agente del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE) en la vivienda donde reside.

 

El represor me manifestó su gran preocupación, que consistía en la marcha pacífica que protagonizarían en la capital las —estoicas  y universales— Damas de Blanco (familiares de los presos de conciencia del Grupo de Los 75), prevista para el próximo día 17. Asimismo el represor la amenazó con encarcelarme y procesarme judicialmente si ella se atreviera a manifestarse el preocupante día para dicho órgano represivo, señaló Vega Rodríguez.

 

Este personaje gubernamental, es quien constantemente me está acosando bajo métodos indignos y degradantes. Cruelmente emplea el padecimiento de mi hija, quien es diabética como modo de chantaje, clásico también en ellos (DSE). Debo denunciar también que este señor en reiteradas ocasiones irrumpe mi privacidad con indeseadas llamadas telefónicas inmoralmente proponiéndome una cita con tan abominable ser, ¿se imaginan? Soy una mujer casada por amor y para desgracia de los planes macabros de este personaje, soy una mujer fiel a mis principios y a mi familia, expresó Vega Rodríguez.

 

Como prueba de la maldad de desgobierno imperante, mediante sus instrumentos del terror , los autómatas del DSE nos demuestran e incluso al mundo, como ejemplo fidedigno y vergonzoso ,el día 17 de marzo, asistí junto a  Maylisis Abrantes Muños, también defensora de los derechos humanos ,  a una misa celebrada en la Iglesia Santa Bárbara, en la capital. Terminada la actividad religiosa pasada la medianoche, ambas nos dirigíamos a la vivienda del ex prisionero de los 75, Orlando Fundora Álvarez, quien se encuentra practicando una huelga de hambre, y de esta manera apoyarlo espiritualmente, aseveró Abrantes Muños.

 

Fue ahí precisamente cuando fuimos embestidas por una pléyade ignorante, rencorosa y brutal, de diferentes cuerpos represivos. Nos propinaron golpes al azar, patadas, puñetazos, empujones. Observábamos aterrorizadas pero firmes como nos agredían desde casi todas las direcciones e incluso nos tiraron contra el pavimento. No bastó ese injustificado acto de odio, después que los agresores saciaron su ira, nos condujeron a golpes, junto a las Damas de Blanco hasta un ómnibus habilitado por el régimen para trasladarnos en contra también de nuestra voluntades, no se asombren, los maltratos físicos y verbales continuaron. En este agresivo circo perpetrado por los mencionados usaron ofensas de todo tipo, relató Abrantes Muños.

 

En el amargo y penoso trayecto del ómnibus por la capital, finalmente los esbirros decidieron dejarnos en el domicilio donde reside Laura Pollán (Dama da Blanco). A escasos metros del inmueble agentes gubernamentales, acompañados de altavoces, además de sus desafinadas y dañadas cuerdas vocales (por la gritería), armaron otro depreciable show, en detrimento de la nobles, pacificas y sencillas mujeres que solamente reclaman justicia para sus seres querido, quienes fueron encarcelados y condenados en juicios sumarísimos hasta 28 años de cárcel. Nos maltrataron arbitraria e impunemente, olvidaron también a nuestro apóstol José Martí Pérez cuando expresó: “contra la mujer ni con un pétalo de rosas”, agregó Abrantes Muños.

 

Está vejación está narrado escuetamente, es indescriptible lo que se siente cuando sufres injusta y directamente un aterrador episodio como el narrado. Nos dejaron dolorosas y  tristes heridas y secuelas, imagínense, ¿Creen que podrán? Pero en cambio nosotras le pedimos a nuestro señor Jesús Cristo, “Padre  perdónalos, ellos no saben lo que hacen”, concluyen Abrantes Muños y Vega Rodríguez.

 

Ana Iris Vega Rodríguez y Maylisis Abrantes Muños, ambas son miembros del Grupo de Apoyo a las Damas de Blanco, además son activistas de la Comisión de Atención a Presos Políticos y Familiares (CAPPF).


Imprimir Pagina Sphere: Related Content

No hay comentarios.: