domingo, 14 de febrero de 2010

Misionero Bautista en prisión, víctima de las mafias del poder

por Dr. Darsi Ferrer Ramírez

Prisionero de conciencia

Prisión Valle Grande, La Habana

 

7 de febrero de 2010

 

La Habana. Los firmes principios religiosos de Pedro Manuel Soriol Brin le aportan la fortaleza para no claudicar y consagrarse en la prisión a su empeño de recobrar la libertad o morir en el ayuno que comenzó hace dos días. Él es Misionero de la convención Bautista Occidental, religioso de toda su vida e hijo de un Pastor ya fallecido de esa Iglesia, que también sufrió prisión por practicar su fe en los primeros años de la Revolución. Asegura ante Dios que no es culpable de delito alguno, como lo evidencia la inexistencia de elementos probatorios de culpabilidad, y denuncia a la opinión pública que es víctima de una red mafiosa de Funcionarios del Estado que lo presionan para extorsionarlo.

 

A sus 48 años Soriol Brin es un esposo y padre ejemplar. Nunca había presentado problemas con la justicia. Durante 25 años se ha desempeñado como cuadro administrativo en la red del mercado artesanal e industrial, con una conducta intachable y sin una sola medida disciplinaria en su expediente laboral. El tiempo libre lo dedica a cultivar su fe religiosa y a participar en las actividades que se realizan dentro de su comunidad de hermanos espirituales.

 

El misionero bautista quedó preso el pasado 12 de noviembre, cuando se presentó a una citación en la 5Ta Unidad de la policía. La razón de su detención fue por la pérdida de unos 19 mil pesos que arrojó la auditoría que efectuaron en su trabajo oficiales del Departamento Técnico de Investigaciones (DTI), dirigidos por el Teniente coronel Juan Fe, jefe del departamento de delitos económicos de Ciudad Habana, y funcionarios de la Dirección Integral de Supervisión (DIS).

 

La auditoria se la hicieron en el mercado agroalimentario de 19 y 42, en Playa, donde la Sra. Zonia, 2da secretaria del Partido Comunista del municipio y el Sr. José Ángel Balsa Larrinaga, director de la empresa de Comercio, lo habían ubicado como administrador provisionalmente por 2 ó 3 meses, para que controlara la situación caótica prevaleciente en el mercado, de constantes quejas de la población por las ilegalidades y violaciones en las actividades de servicios y la destrucción de sus instalaciones.

Armado de su formación y conceptos religiosos, que no admiten ninguna clase de inmoralidades en su comportamiento, al asumir su cargo de administrador provisional Pedro Manuel Soriol reparó en corto tiempo gran parte de las instalaciones del mercado, y estableció estrictas medidas para combatir las ilegalidades dentro de la unidad. Esa fue sin saberlo su sentencia, porque afectó intereses sensibles de grupos con poder. Existe la tradición de que los agro-mercados funcionan a base de los sobornos y la corrupción en la que participan el aparato burocrático estatal de inspecciones, miembros de la policía, cuadros del partido y funcionarios del gobierno.

 

Uno de los principales afectados en el plantel por las medidas aplicadas por el administrador provisional fue José, un magnate que por procedimientos ilegales es dueño de 11 tarimas en el mercado de 19 y 42 y tiene otras 6 en el de 70. Este Sr. Es el principal traficante de toda la mercancía que entra y se comercializa en el mercado. Para mantener sin dificultades su lucrativo negocio se apoya en la maquinaria corrupta de funcionarios, inspectores y policías que lo protegen. Públicamente se vanagloria de la amistad que lo une al notorio Teniente coronel Juan Fe. Algunas personas del mercado están convencidas de que el ensañamiento contra el Sr. Sariol Brin partió de la acción directa de José y de la utilización de sus influencias en las estructuras del Estado para apartarlo del camino.

En la 5ta Unidad de la policía el proceso de instrucción duró 18 días en los calabozos para el misionero bautista. Todo ese tiempo el oficial del DTI, de nombre Duque, lo amenazó y maltrató de palabra pretendiendo que aceptara la responsabilidad por la pérdida de los 19 mil pesos, y le recordaba con sarcasmo que él era un caso de interés del Teniente coronel Juan Fe. En medio de esa investigación la económica del mercado repuso el dinero faltante depositándolo íntegramente en la caja chica de la entidad. La Sra. Justificó su acción refiriendo que se vio en la obligación de falsificar los papeles porque el acusado la había amenazado con matar a uno de sus hijos. Finalmente el religioso fue trasladado para la prisión Valle Grande, donde lleva tres meses en espera de juicio por malversación. Aunque su firma no aparece en ninguno de los papeles falsificados, no se le comprobó robo alguno, ni hay evidencias de que haya utilizado el dinero de su centro de trabajo para uso personal.

 

A la semana de estar en la prisión, el día 7 de diciembre de 2009, lo bajaron de la compañía para la oficina del oficial guardia. Allí lo dejaron a solas con un Sr. Que estaba vestido de civil, de unos 40 años, trigueño, de complexión delgada y mediana estatura.

 

No se identificó pero le dijo que venía de parte de un amigo. Seguidamente le hizo la insólita proposición de que todo su proceso terminaba tan sólo con levantar el teléfono que había en el buró del local, si llamaba a su esposa y le decía que estuviera preparada para entregar 6 mil dólares. Según le comentó, la suma del dinero había que repartirla entre el Teniente coronel Juan Fe, el fiscal del caso, el instructor y la parte del abogado, además de que él cobraba por hacer los arreglos.

 

El Sr. Le aseguro al preso que ese procedimiento era el que habían utilizado en otros casos, como el de Eney y Aldo Martín Alonso, antiguos directivos de la empresa de Comercio, que luego de varios meses presos pagaron alrededor de 12 mil dólares y quedaron en libertad, a pesar de que eran culpables de delitos graves.

 

Como la respuesta del reo fue negarse a aceptar el trato, el visitante le pronosticó que con esa elección se iba a podrir en la prisión. Después de aquella conversación le han negado los cuatro cambios de medida que le ha puesto en el Tribunal su abogado, el Sr. Carlos Navarro, quien sospecha forma parte de toda esa componenda.

 

Para más lamentaciones Pedro Manuel Soriol Brin está presentando problemas con el único riñón que nació, padece de hipertensión arterial severa y sepsis urinaria a repetición. Situación que provocó su ingreso durante mes y medio en el puesto médico del penal. Aunque se lo han prometido en varias ocasiones, lleva varias semanas esperando que lo lleven al hospital a que le realicen un ultrasonido renal y algunos análisis complementarios para ver cómo anda su salud. También está reclamando recibir asistencia religiosa de su Pastor y no lo ha logrado.

 

El misionero le pide a la Comunidad Bautista que se interesen por su situación y decidió declararse en ayuno en espera de que Dios conteste sus oraciones. Con el paso de los días aumenta el peligro que corre su vida.

  

Anexo datos del Misionero Bautista: Pedro Manuel Soriol Brin

Teléfono: 768 16 93

Dirección: Edificio 21 apartamento 302. Reparto Camilo Cienfuegos, Habana del Este

 

 Nota: Ayer 10 de febrero de 2010 recibí una llamada desde la prisión Valle Grande, donde me decían que el estado de salud del Sr. Pedro Manuel Soriol Brin, era grave. Le pido a la Comunidad Internacional y en especial a la religiosa que ayudemos a este hombre y no lo dejemos morir. (Yusnaimy Jorge Soca).


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