domingo, 20 de diciembre de 2009

Cartas desde el Presidio Político a la Comisión de Atención a Presos Políticos y Familiares (CAPPF) por el preso político Ramón Balsinde González

Transcritas en su texto integro por:
Daniel Anselmo Gómez
Periodista Independiente

La Habana, 22 de Noviembre del 2009


Desde la Prisión de Quivican


A: Lázaro Prieto Álvarez, Presidente de la CAPPF, Oscar Elías Biscet, Presidente de la Fundación Lawton y Francisco Chaviano González, líder de los Derechos Civiles y portavoz de la Secretaria Pro Independiente de la Agenda para la Transición Cubana.


Queridos hermanos y hermanas, luchadores por la libertad y los derechos de nuestro pueblo, mucho me hubiera gustado estar compartiendo con ustedes, pero las condiciones actúales no me son favorables ni buenas para un encuentro, reciban los más calurosos saludos del grupo de Derechos Humanos “Clamor del Presidio”.


A medida que las luchas de liberación van pasando de la inconsciencia oscura a la conciencia lucida, también el grupo “Clamor del Presidio” va organizándose y aclarando ideas, sus métodos y fines, grupo que surge con fuerzas dentro de la prisión, denunciando al mundo las atroces injusticias, los maltratos más descomunales y siniestros contra la población penal.


Es una lucha esencialmente legal, lucha que incluye desde la defensa de los presos engañados e injustamente encarcelado, hasta una campaña para garantizar su derecho, surge así la esperanza de cambiar el inframundo de los presos, de este incidente aislado surge el grupo “Clamor del Presidio”.


Es sorprendente descubrir como un grupo de derechos humanos nacido en prisión va creciendo y radicalizándose, continuando y desarrollándose en el pensamiento y la acción de los derechos humanos del hombre y por transformar la sociedad.


La organización política de opositores que existen hoy en el país pueden muy bien romper el monopolio político de la dictadura de los hermanos Castros y sus caudillos, somos millones de hombres a lo largo del país que crece cada día más para ver una Cuba verdaderamente libre de opresión y desigualdades, es una fuerza catalizadora, democrática, nuestros líderes no tienen miedo, muchos de nosotros hemos sido encausados, arrestados, golpeados y fichados, y es por esto que digo y repito: “Es un honor ser encarcelado por una causa justa”.


Las amenazas y la violencia no intimidan necesariamente al grupo “Clamor del Presidio”, que practica la resistencia pasiva, el hecho de que se hayan lanzado abusos y maltratos contra nuestro grupo, nos ha vuelto más decididos y responderemos con aun mayor determinación, frecuentemente el opresor sigue adelante sin advertir su mal envuelto en opresión tanto tiempo como los oprimidos dentro de la prisión “Infierno de Quivican”.


Para ser sincero con mi conciencia y sincero ante Dios, un hombre recto no tenía más alternativa que negarse a cooperar con un sistema injusto, sentí que esta era la naturaleza de mi acción, luchar y no concebir más maltratos ultrajantes y vejaciones contra la población penal, es inhumano permitir tanta crueldad y abusos, desde ese momento concebí nuestro grupo como un acto de resistencia pasiva, he comprendido que no hay nada tan sublime como la decidida valentía de los individuos dispuestos a sufrir y sacrificarse por su libertad y su dignidad.


“Culto al Progreso inevitable de la Libertad”. El éxito no es para los que piensan que pueden hacer algo, sino para quienes lo hacen.

Pido: “Oh Señor, danos fuerza y ánimo para seguir la marcha hacia la libertad”, y concluir cada reunión popular con “Oremos ahora porque el Señor nos de fuerzas para que la violencia no se desate entre nosotros, aunque ello pueda costarnos la vida”.


Hemos aprendido que para alcanzar la justicia y la igualdad descubrimos que quienes rechazan la igualdad están preparados para emplear la violencia, no retrocederemos con la violencia, esperamos poder actuar en esta lucha de tal manera que vean el error de su actitud y acaben por respetarnos en las condiciones de opresión que vivimos.


Francisco Chaviano González y Oscar Elías Biscet han dejado una huella indeleble en mi pensamiento, quede tan profundamente impresionado que ese fue mi contacto intelectual con la teoría de la resistencia pasiva, sin violencia, esto me ha dado un sentido de responsabilidad social que no debo nunca abandonar. Conocí la vida y las enseñanzas de Francisco Chaviano y Oscar Elías Biscet a medida que veía sus trabajos, me sentía fascinado con sus campañas de resistencia pasiva, todo el concepto de ellos que quiere decir verdad.


Las pruebas que he atravesado también me han enseñado el valor de un sufrimiento, he intentado interpretar las pruebas que he pasado y atravesado como una oportunidad de transfigurarme y de curar a las gentes comprometidas hoy en la situación trágica en que nos encontramos. Siempre que uno ande detrás de algo que le pertenezca, el que lo prive a uno del derecho a tenerlo, es un criminal, las naciones unidas tienen lo que se conoce por “Carta de los Derechos del Hombre”, tiene un comité que se ocupa de la cuestión de los Derechos Humanos, elevemos la lucha de los Derechos Civiles al nivel de los Derechos Humanos.


Quien acepta el mal pasivamente es tan culpable como el que ayuda a perpetuarlo, quien acepta el mal sin protestar realmente está cooperando con él.


Gracias a Miguel Amado Reyes Fonseca.


Ramón Balsinde González

Presidente del grupo de derechos humanos “Clamor del Presidio”

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