domingo, 29 de noviembre de 2009

Zelaya y la fábula

por Héctor Julio Cedeño Negrín
Periodista Independiente


15 de Noviembre del 2009




Cuando el 28 de junio de 2009, ocurrió el imprescindible desenlace por la acción del ex-presidente Manuel Zelaya, esto fue la consecuencia de su intensión de perpetuarse en el poder.


Ante cada acción de Zelaya Rosales, las instituciones hondureñas enviaron la respectiva advertencia. Pero el ex-mandatario de Honduras, con su habitual prepotencia de matón de barrio, hizo caso omiso a las advertencias.


Cuando Zelaya entro a pie en la base aérea y acompañado por civiles, pensamos en cubano, este tiene “más cojones que Maceo”. Para nosotros esto es la encarnación de la valentía, el arrojo y la bravura.


Pero cuando entraron los militares, en su casa, todo cambio. Claro, sabemos que es imponente que le apunten directamente a la vida con un fusil. Pero luego cambia todo dentro de uno, se enfrenta la muerte o se retira a la vida cómoda y sin riesgos, y ya está.


Lo que no veo perdonable, es el término ese de la ambigüedad, de la guapería barata que asumió. Sobrepasó con creces a los hermanos Castro, que ó llegaron tarde a la acción o tomaron un Palacio de Justicia donde solo se encontraba un CVP, es decir un simple custodio.


O participaban en los combates a kilómetros, con un fusil de mira telescópica en la mano, o permanecían en lugares donde no llegaban ni las moscas, por lo intrincado.


Así cualquiera es valiente y no como lo fueron José Martí y Antonio Maceo, al pie del combate y al filo del machete, de frente a las balas.


El ultimátum de Zelaya, que luego matizaba, o su escondida en una embajada que hasta hoy es, una eficaz ratonera, por lo de ratón, claro, porque salir puede, lo demeritaron y lo desacreditan ante el mundo.


Ni siquiera su entrañable “Radio Nederland” y el Señor Cepeda, director de la programación en español, pueden justificarlo.


En fin, que tantos papelazos y papelones (y no el dulce venezolano), ha hecho, que nada le queda por hacer. Más que esperar su olvido o su aprensión o pedir asilo, con lo que cerraría su ataúd político.


Ahora como la zorra de la fábula, que con tanta fruición codició el racimo de uvas colgantes, majestuosas. Salto medio día para alcanzarlas y calmar la sed. Cuando ya no tuvo fuerzas y ya no pudo más alcanzarlas, dijo despectivo o despechado: “total, están verdes”.


Ya, a Manuel Zelaya no le interesa volver al poder, claro, ya no podrá perpetuarse ni se lo permitirán los hondureños. De otra parte, Micheletti ocupara el próximo año, una Vice-Presidencia en la Internacional Liberal (IL). Magnífico premio a la valentía y a la entereza en la lucha por la democracia.


Esta acción es una advertencia a los postulantes a dictadores, al estilo de Hugo Chávez, Evo Morales, Correa u Ortega.


Felicidades Micheletti, adiós al ratón ‘Zelaya’.


Una exhortación, postúlese en su alcantarilla, por la Internacional Comunista de los Castros-Chávez, tal vez en el ‘Consejo de los Ratones’, pueda perpetuarse como Presidente vitalicio.

Imprimir Pagina Sphere: Related Content

No hay comentarios.: