domingo, 1 de febrero de 2009

Denuncias sobre el tratamiento de María de los Ángeles Borrego Mir

por carcelarios en Manto Negro


por Jesús Adolfo Reyes Sánchez, Esposo


26 de Enero de 2009


María de los Ángeles Borrego Mir


María fue castigada después de la visita anterior (viernes 16 de enero del 2009). La llevaron para la “corte de la vergüenza”, teatro donde está rodeada de rabiosos militares que la humillan sin que pueda denunciar las arbitrariedades.


El castigo fue porque salió a la visita sabiendo que tenía un turno con el médico y prefirió ver a su familia. Esto le sucede con mucha frecuencia en todas sus actividades.


Los días de visitas que ella tiene para encontrarse con su familia han coincidido con las visitas de su hijo en la prisión de Valle Grande. Cuando la familia viene en la mañana muchas veces se la llevan al médico obligada, no la atienden a pesar de llevársela tan lejos y de sus sufrimientos.


Le quitaron un beneficio de posible pase, también la cambiaron de piso y pasó de un encierro con 8 reclusas a otra de alrededor de 20 en un “destacamento”, galera esta donde las reos tienen que destacarse siendo combativas, unas contra otras.

Haciéndose los que están apoyando al gobernante, las vuelven buscadoras de méritos, agresivas y delatoras de las más débiles, que como se sabe no se atreve ni a hablar contra las que a costa de ellas medran en privilegios dados. A su vez, por otra jerarquía de trepadores en el poder o caudillos que se pasean por los pasillos buscando desesperados que los aclamen para ellos también destacarse, claro que cuando no están en otra cosa.

Nos hacen saber que han soltado a otras presas y presos con peligrosidad, pero que para María no van a haber libertad por no ser revolucionaria, por no rehabilitarse y hacerlos perder el tiempo golpeándola y atormentándola.


María nos cuenta que en el mes de enero del 2009 se le dio la libertad a los teléfonos (lo que en la calle es el servicio público telefónico) para que sirvan a las reclusas sin intermediarios oficiales ni demás apoderados que corrompían esta actividad en detrimento de la vida en el penal. Las presas hasta de noche llamaban este día sin obstáculos. Los manó fonos estaban en los pasillos como en las calles de un barrio cualquiera.


Esto sucede con el nuevo gobernante, Raúl Castro, pero con Fidel nunca abría oportunidad ni con los niños en las calles para llamar a sus padres cuando están perdidos, menos cuando están en prisión con los guardias abusando impunemente asegura una presa y otra recuerda que puede ser sólo por unos días, incluso no se sabe si es en todas las prisiones en el país, porque aquí no entra ningún periódico o radio, sólo habla la voz del gobernante y sus tapadores.


El servicio público de teléfono en la prisión cubana es algo que en casi 50 años ha estado sirviendo a los corruptos, los que saben que entre más trabas le ponen a la libertad más provecho le pueden sacar a la gente despojada bajo su poder absoluto (monopolio militar socialista). Así el teléfono ha habido que pagarlo muchas veces por encima de su valor legar, cobrado por la empresa de Telecomunicaciones Cubana (ETECSA). Las “tarjetas de servicio pagado” se venden en la prisión informalmente, el estado Socialista no vende nada a los seres humanos aunque la gente trabaje y le den dinero.


Aparte de lo que les he dicho, María fue atendida por una nueva doctora por sus dolores de cabeza tras una fuerte crisis, (recuerden que en Cuba cuando la gente tiene problema la gente se divierte de sus desgracias, mas tras las rejas). La doctora le hizo una abertura en la encía bucal y descongestiono una infección botando el absceso. Sus oídos hinchados supuraban y no le daban lo necesario para quitar la infección con el dolor. Estos son cosas que no permiten pensar mucho en este lugar y nos limitan consumiendo nuestras energías y haciéndonos entretenidos, lo cual sumado a nuestra ignorancia, aislamiento y la intimidación da un "pueblo esclavo".

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